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¿Preguntar o Responder?

¿Alguna vez habéis preguntado algo que creíais desconocer y en ese mismo instante, pero sin premeditación, habéis recibido vuestra propia respuesta?… ¿Por qué sucede esto? 

La mejor forma de aprendizaje es la formulación de preguntas, no porque siempre vaya a haber alguien que tenga la respuesta, sino porque cuando verbalizas tu pregunta, de alguna forma recibes tú mismo, de forma automática, la respuesta a tu pregunta o el modo de llegar a ella, a veces, a través de una nueva pregunta.

Esto es la Unidad con el Todo, el acceso a la fuente, sólo que nos sentimos tan insignificantes que cuando recibimos la respuesta o la via de acceso, de esa forma tan automática, hacemos caso omiso, como si no fuera con nosotros, porque ¿cómo vamos a autocontestarnos?, si hemos formulado una pregunta es que esperamos nos sea contestada por nuestro interlocutor, nuestra respuesta no nos vale porque nosotros somos los que albergábamos la duda, antes de preguntar.

En el Sistema en el que hemos sido educados, hemos sido programados para, o bien esperar respuestas que no hemos preguntado, o preguntar para ser contestados por nuestros educadores, sin la aceptación de más variables.

Recordamos por citar un ejemplo del caso contrario, que J.Krishnamurti, jamás respondía a las preguntas de sus interlocutores, siempre tomaba un lapsus de reflexión o conexión, para lanzar una nueva pregunta que a sus interlocutores les sirviera de auto-respuesta y que a su vez les conducía a formularse una nueva pregunta, … este aparente círculo vicioso, era una maravillosa fórmula para la reflexión o conexión con la naturaleza del SER, manteniéndole presente y activo en cada momento.

LAS PREGUNTAS SON TU MEJOR RESPUESTA. No te acomodes, sigue explorando, no dejes de preguntar y no dejarás de descubrir.

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4 Respuestas a “¿Preguntar o Responder?

  1. Interesantísimo. ¿puedes indicar alguna referencia o fuente?
    ¿es el mismo concepto que la intuición y/o la serendipia? ¿beben todos de la misma fuente de conocimiento?
    Ahora mismo he encontrado aquí una pista respecto a una pregunta que me planteé hace varios dias (y encontré este blog buscando referencias sobre los “wayseers” (yo también indagué y ví que es puro marketing).

    Un blog muy recomendable. Me lo apunto.
    un cordial saludo

    • Hola Alberto, a tu pregunta sobre si hablamos de intuición o serendipia, puedes atribuirle ese término si lo prefieres, pero… ¿has pensado que Albert Einstein reconoció la serendipia en algunos de sus hallazgos? ¿crees de verdad que la casualidad accidental o serendipia le hizo llegar a donde llegó?… la fuente o referencia que buscas, está en el mismo sitio en el que Einstein la encontró… si te fijas… según has ido preguntando, tu mismo te has ido contestando, por que tu siguiente pregunta ha sido ¿beben todos de la misma fuente de conocimiento?… y sí… todos bebemos de la misma fuente de conocimiento. Lo que ocurre es que cada cual, cuando la recibe, la adapta a su antojo o según su cultura. Si no te mueve ningún interés “extra”, procurarás que la información quede “virgen” tal cual la recibiste, si te mueve algún interés “extra” como les mueve a aquellos que nos manejan, la adaptarás y terjiversarás a tu antojo. De ahí, que nos hagamos preguntas y no nos acomodemos con las respuestas que nos cuentan. Sigue dudando, sigue preguntando y sigue explorando.

      Un fuerte abrazo y bienvenido.

  2. Pingback: La revolución silenciosa de J.Krishnamurti – “Uno es la totalidad” |

  3. Es realmente curioso este artículo, pues a mi me pasa a desde hace muchos años. Me pregunto a mi mismo cosas y de repente obtengo una respuesta, claro está que tienes que tener una mente abierta, pues esa respuesta no es la que tu o los que te rodean esperan, como todo esta relacionado con las emociónes puede en ese momento no gustarte o los demás pueden sentirse dolidos. He aprendido a escuchar esas respuestas y las aplíco en mi vida y os puedo asegurar que es como un guía. Ahora ya no dudo, cuando algo interno me dice algo, le hago mucho caso. Podría contar muchos episodios en mi vida en que realmente me ayudó esa voz interior.
    Saludos.